envejecer (may you age well)

De todas las cosas que te deseo, espero que aprendas a envejecer. Espero que con cada hora que pase la felicidad sea más fácil de encontrar, la paz más difícil de perder, y que la manera que afrontes la vida mejore cada vez.

Con los días, espero que aprendas a mirarte en el espejo y veas cuentos,  aventuras, y tus canciones favoritas, en vez de libras y arrugas. Espero que cada vez que te sintas sol@, recordes las caminadas o llamadas largas donde estabas descubriendo a uno de los tuyos, donde ocurrió la magia de la amistad. Y entre ellos, los que más te ayudaron ser vos mismo. Espero que confíes que el universo siempre te enviara el apoyo que necesitas.  

Espero que en los años que te quedan por vivir recordes, no los capítulos que te tocó cerrar, sino el dulce aroma de comenzar una y otra vez.

Espero que entre cuentos, te acordes de los detalles—si estaba lloviendo, o si estaba fuerte el sol, o si el cielo estaba quemado. Espero que recordes haber estado afuera sentad@ en una banca después de la tormenta, pensando: “sobreviví…quien diría!”. Espero que dejes que estas tormentas te cambien, no por su furor, sino por la calma infalible que les sigue.

Espero que te comas muchas muchas muchas pero muchas papitas fritas, y que, con los días, los efectos te dejan de preocupar. Más que eso, espero que aprendas a compartir. 

Espero que por lo menos una vez en tu vida, sin pena, entres a un cuarto sin una sola duda de tu grandeza. Espero que por lo menos vivas una vez, en todo su esplendor, lo extraodinario que es ser vos. Sin importar que andas, quien ve, o que ha pasado. Si esto no ha ocurrido, espero que te apuntes a intentarlo.

Con la vida que queda, espero que conozcas el amor. Propio y ajeno. Espero que con los años, te aprendas dos bailes: el SI seductor y el NO liberador. Espero que aprendas a moverte de un lado a otro con los ojos cerrados.

Con los días que quedan, espero que entendas que bloquear el dolor también bloquea el amor. Espero que cada vez que consideres cerrarte, hayas fallado. Y te deseo que sigas fallando con esto una y otra vez que lo intentes.

Espero que te aprendas las letras de canciones viejas. Espero que las cantes a pulmón abierto, con la misma emoción con que se escribieron. Espero que bailes y que sacudas a puro merengazos tus inquietudes del momento. Espero que en los años que quedan, bailes hasta que salga el sol. Aunque sea una sola vez. 

Espero que con el pasar de la noches, dejes de pensar tanto en lo oscuro y más en las transiciones. 

Y cuando hayan pérdidas, espero que sepas arrodillarte para suavizar el dolor y el corazón. Espero que te apropies de tu sanación diaria y que logres apreciar la batalla sutil de perdonar y pedir perdón. 

Espero que sepas envejecer. Más que eso, que te dejes envejecer. Que los años no te vacíen el corazón, si no que lo llenen. Que entendas que el que ocurre de los dos, depende de vos.

Y encima de todo, espero que entendas que a pesar de las libras inesperadas, tormentas, y cambios, envejecer es todo. 


Antonella SaraviaComment